Colombia

Domingo, 26 de Marzo de 2017

5/9/2011 (El Tiempo- Colombia)

Pobreza extrema y prosperidad en Colombia

La generación de ingresos de adultos es clave, al igual que las inversiones en futuras generaciones.

La Red Unidos es la principal estrategia del Gobierno Nacional para la superación de la pobreza extrema. Como su nombre lo indica, funciona como una red y articula a 24 entidades del Estado relacionadas con las múltiples dimensiones de la pobreza.
Unidos llega a los más pobres, los identifica y caracteriza, y sistematiza toda esa información. Su sistema de información debería servir para dirigir la oferta hacia estas 1,5 millones de familias. Pero en la práctica, esta articulación es todo, menos simple.
El portafolio de programas sociales del Estado no hace las diferenciaciones necesarias entre los distintos niveles de pobreza. Los requisitos de acceso son difíciles de cumplir por estas familias.
Por otro lado, en un país altamente descentralizado, las transferencias de la Nación financian sólo parte de la operación de los municipios. Su cofinanciamiento depende tanto de la voluntad política de sus gobernantes como de su capacidad de inversión social.
Estamos haciendo todos los esfuerzos para comprometer a los gobiernos locales, al punto de que a partir de este año, la Nación asumirá el 100 por ciento de los costos de operación de los cogestores, que son el ejército de trabajadores sociales que acompañan a las familias en la implementación de su Plan Familiar.
Además de establecer sistemas de incentivos, se requiere que sea la misma comunidad y las familias las que exijan a sus gobernantes la prestación de servicio y sus derechos.
La Red Unidos cubre gran parte de la población en pobreza extrema, pero no la totalidad en esta condición (alrededor del 16 por ciento). Además, hay aproximadamente otro 20-25 por ciento que, aun estando un poco mejor, sigue siendo pobre (pero moderado).
Traigo estos números para mostrar que si bien enfrentamos desafíos enormes para atender a las familias Unidos, pues la oferta es limitada, el reto de atender a toda la población en pobreza es casi que dantesco; estamos hablando de más del 40 por cinto de la población nacional y a diferencia de la población de Unidos, a esta no la estamos monitoreando sistemáticamente.
Es claro que el Estado no puede sacar a todos los colombianos de la pobreza. A pesar de la ausencia de una fórmula mágica, las tendencias internacionales alrededor del concepto de "valor compartido" (Porter) son fundamentales.
Con el fin de promover esquemas gana-gana, se creó el Grupo de Inversión Social Privada en Acción Social. Las alianzas que de este se generen dependerán, en gran parte, de la definición de una sola hoja de ruta (o protocolos) que garantice la senda hacia la prosperidad social de las familias.
La generación de ingresos de los adultos es clave para este paso, al igual que las inversiones en capital humano para que las futuras generaciones puedan acceder a empleos formales y aseguren así una inserción efectiva en el sistema de protección social.
El foco de la fundación Terpel en la educación es, sin duda, una apuesta hacia una sociedad productiva y justa.

Samuel Azout Papu
Alto Consejero para la Prosperidad Social.

 

 


© Confederación de Comunidades Judias de COLOMBIA 2011 - Diseño y Programación Flikier Publicidad