Diplomacia

Domingo, 26 de Marzo de 2017

19/6/2013 (Aurora Digital - Israel)

¿Alguien sabe dónde está el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel?

José Danor

Uno de los puntos espinosos de la negociación entre los partidos políticos en vísperas de formar la coalición fue el de la designación del ministro de Relaciones Exteriores. En el período anterior de gobierno ocupó el cargo el presidente de Israel Beitenu, diputado Avigdor Lieberman.
Ya antes de las elecciones se supo que la Fiscalía presentaría una acusación en su contra por presuntas irregularidades en la designación del embajador en Letonia, Ben Arié. Ello impidió que se lo nombre para el cargo en el nuevo gobierno. Pero Lieberman, un veterano zorro político consiguió que el primer ministro Biniamín Netanyahu acepte asumir la titularidad de la Cancillería en forma interina y no la conceda a otra persona.

Yair Lapid, a pesar de la gran tentación de quedarse con el sillón, debió “conformarse” con el ministerio de Finanzas después que durante largos meses predicó la exigencia de saber, de una vez, por todas, “dónde está el dinero” y de pregonar que la clase media no será más una vaca para ordeñar. En la práctica, sucedió lo contrario pero ese no es el tema que nos ocupa.
Es así que desde que asumió el gabinete, la cartera de RREE está acéfala. Desde el punto de vista legal, el ministro es Netanyahu. En la práctica, las señales indican que el país se quedó sin política exterior en momentos que tanta falta hace.

En un intento por subsanar de alguna manera el vacío que provoca la ausencia de un ministro “full time” Netanyahu inventó un ministerio de Relaciones Internacionales y de Asuntos de Inteligencia, a cuyo frente colocó al Dr. Yuval Steinitz, uno de los políticos más allegados a él.

No tomó en cuenta que los gobiernos extranjeros no lo reconocen como Canciller porque en realidad no lo es y los visitantes de alto rango no aceptan reunirse con él. Por otro lado es necesario reconocer que uno de los temas más sensibles de la política exterior es el vinculado con el proceso de paz. Haciendo gala de sus conocimientos de acrobacia, Netanyahu designó a la ministra de Justicia, Tzipi Livni, para que se ocupe de ello y cada vez que viaja, lo hace acompañada por un asesor del primer ministro que “vigila” por las dudas que no formule declaraciones contrarias a la política oficial.

Para completar el panorama, el gremio de funcionarios de RREE viene tomando medidas de fuerza en protesta por mejoras laborales y salariales. Días atrás emitió un comunicado en el que condena al Ejército y a otras dependencias oficiales que aceptaron colaborar con el viaje del primer ministro a Polonia “rompiendo” de esta manera el conflicto que mantiene.
Un extenso artículo del periódico Haaretz, traza un mapa de los diversos asuntos que fueron, de a poco, pasando del ministerio de Relaciones Exteriores a otros ministerios, lo que significa que la Cancillería es más que nada un edificio valioso con muchos funcionarios frustrados.

“Tópicos enteros concernientes a la política exterior fueron transferidos de Relaciones Exteriores. La lucha contra el boicot que es un tema clásico de Relaciones Exteriores fue delegada por Netanyahu a la órbita del ministerio de Asuntos Estratégicos junto con presupuesto de decenas de millones de shékels. En forma paralela, mientras que la División de Diásporas de Relaciones exteriores fue debilitada y silenciada por completo, un ministerio especial para Asuntos de Jerusalén y la Diáspora es presupuestado anualmente con decenas de millones de shékels.
Desde que se formó el nuevo gobierno la situación se agravó más. La sensación de desmoralización se siente perfectamente en los corredores de mármol del impresionante edificio ubicado a la entrada de Jerusalén. El primer ministro Netanyahu, lo visitó apenas una vez en los tres últimos meses.”

Más adelante afirma el articulista de Haaretz: “En el ministerio de Relaciones Exteriores hay ahora no pocas personas que extrañan a Avigdor Lieberman. El aumentó en forma dramática el presupuesto del ministerio, abrió nuevas representaciones en el extranjero y hasta intentó mejorar las condiciones de servicio de los diplomáticos. Junto con ello, el ex ministro no reveló un interés particular en la actividad política del ministerio.
Lieberman no aprovechó su peso político para fortalecer la postura de Relaciones Exteriores en comparación con Defensa en lo concerniente a la parte que le corresponde a RREE en el proceso de toma de decisiones. Reiteradamente condenó a los diplomáticos porque no mantienen firmeza ante países del mundo y no resguardan el honor nacional. Escuchó las ideas de los funcionarios pero la mayor parte de los documentos que le presentaron los rechazó y guardó en los cajones del escritorio y no los llevó a los debates del gabinete.

La postura de Netanyahu con respecto a Relaciones Exteriores es peor aún. Una combinación de rechazo, desprecio y sospecha. Netanyahu no ve a Relaciones Exteriores como un cuerpo que debe ocuparse verdaderamente de los asuntos políticos y de seguridad. El asesor de Netanyahu para Seguridad Nacional Yaakov Amidror dijo en una de sus apariciones en una convención de embajadores que es preferible que RREE se ocupe de esclarecimiento, actividades culturales y ayuda exterior en los campos de la medicina y la agricultura.

El informe del Contralor del Estado sobre la Flotilla a Gaza es un buen ejemplo. Netanyahu prefirió apoyarse en los organismos de Defensa en lugar de los diplomáticos. Los resultados fueron vistos en la cubierta del barco Mavi Marmara. Cuando surgió la siguiente flotilla, Relaciones exteriores ya estuvo envuelto y detuvo la salida de los barcos por vía diplomática.”

El comentarista ofrece una clara nómina de casos en los que, evidentemente, se pone de relieve la falta de credibilidad que tiene la cancillería a ojos del primer ministro.
Recoge luego declaraciones de un diplomático: “En última instancia Netanyahu nos ve como un grupo de izquierdistas ilusos. Su fantasía es desarmar el ministerio y volverlo a armarlo de nuevo con funcionarios a su semejanza y con sus ideas.”

Luego llega un capítulo que no tiene desperdicio y que refleja de alguna manera el sentir de muchos expertos en política exterior y no solamente del autor del informe: “La responsabilidad no es solamente de Netayahu, Lieberman y Defensa. Parte de la culpa por la situación a la que llegó Relaciones Exteriores es de los funcionarios. En lugar de impulsar con iniciativa y asertividad, la cultura organizativa del RREE alienta la mediocridad y detiene la creatividad. La carencia de columna vertebral es parte de ADN del servicio exterior de Israel. Como prueba, en los últimos años no logró sacar de sus filas a un director general fuerte que pueda medirse en condiciones de igualdad con los generales del Ejército y/o la cúpula del Shabak (Servicio Secreto) y el Mosad.
Además en el servicio exterior no hay una cultura de salario y castigo. Incidentes operativos no son investigados. Embajadores haraganes no son reprendidos y diplomáticos sobresalientes no son ascendidos. Una parte de los funcionarios sufren en una etapa muy temprana de su carrera de “embajadorismo” y están impulsados por su ego y honor más que por el deseo de cumplir la misión y voluntad de traer resultados.

¿Qué es lo que dejó de hacer RREE?
El reporte de Haaretz señala una lista de asuntos que pasaron de RREE a otras reparticiones. La sola lectura alcanza para comprender el estado de “vaciamiento” del ministerio. Reproducimos estos puntos en forma casi textual porque no tienen desperdicio.

. Las relaciones con EEUU pasan exclusivamente por el embajador Michael Oren, designación política de Netanyahu. El actúa sólo frente a la Administración y aísla a los diplomáticos de RREE.
. Africa: Netanyahu designó a su persona de confianza Hagai Hadás, como enviado especial para asuntos de los inmigrantes ilegales. Hadás, no informó a RREE sobre sus contactos con los países africanos.
. Turquía: Netanyahu designó a Yosef Ciechanover, como enviado personal para los contactos con Ankara, desplazando por completo a RREE.

. Egipto: durante el período de Mubarak y con posterioridad, Netanyahu desplazó a RRR y la Embajada en Egipto de los contactos. Dio la responsabilidad a Tzáhal y al ministerio de Defensa.

. Jordania: Netanyahu encargó a una oficina externa la organización de sus entrevistas con el Rey Abdullah. El embajador de Israel se enteró por la prensa de las visitas de Netanyahu.
. Vínculo con la diáspora: la División de la Diáspora de RREE fue dejada de lado mientras que se creo un ministerio especial para esa materia que se presupuesta anualmente con decenas de millones de dólares.

 

 


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