Terrorismo

Jueves, 30 de Marzo de 2017

18/1/2013 (El Mundo - España)

El guardián de los cohetes de Sderod

En 10 años han impactado sobre la ciudad 8.600 proyectiles **

Jacob Harush es el jefe de seguridad del municipio de Sderod, en la frontera de Israel con Gaza. En la última década, más de 8.600 cohetes han sido lanzados desde Gaza, a sólo 2,5 kilómetros al sur, contra esta ciudad fundada en 1951 sobre una antigua granja palestina de una localidad que entonces se llamaba Nadj. Sus 422 habitantes de origen musulmán fueron expulsados en mayo de 1948 y se convirtieron en refugiados en Gaza.

La ciudad ha sido poblada por judíos marroquíes, kurdos y soviéticos. Desde la segunda intifada, en 2000, se ha convertido en una localidad emblemática por ser el blanco favorito de los cohetes Qassam. Estos ataques han causado cuatro víctimas mortales en la última ofensiva registrada en noviembre pasado y otras 22 muertes a lo largo de la década.

'Kobi' Harush es un hombre muy popular aquí. No sólo porque es el responsable de aleccionar a los ciudadanos sobre cómo deben comportarse en una emergencia, sino porque fue el chófer del general Ariel Sharon. La madre de Harush estaba empleada en casa de Sharon y cuando éste recibió como regalo del Estado de Israel la famosa granja de Shikmim, donde permanece en estado vegetativo tras entrar en coma en enero de 2006, le pidió a ella que le acompañara hasta aquí. Más tarde, el general escogió a 'Kobi' como su chófer y finalmente Harush terminó afincándose en Sderod, en el Neguev, cerca de la granja de su jefe.

Harush es un experto en la mortífera chatarra que sobrevuela Sderot. A comienzos de la década, los palestinos disparaban cohetes Qassam 1, tuberías de 80 centímetros de largo propulsadas con una mezcla de nitrato y azúcar, y con cabezas explosivas de 500 gramos. Después llegaron los Qassam 2, de hasta 180 centímetros, con carga explosiva de entre cinco y nueve kilos. Desde 2005, lo que cae en Sderod son cohetes Qassam 3, de más de dos metros de largo y con carga explosiva de hasta 20 kilos, o cohetes Grad de diseño soviético, mucho más largos y constituidos por tres etapas desmontables, lo que permite introducirlos de contrabando en Gaza.

Se trata de cohetes balísticos, no de misiles guidados hacia un objetivo, lo cual infunde mayor pavor si se quiere porque los lanzamientos son indiscriminados. Algunos disparos han ido a dar a Cisjordania, en territorio que también es palestino. Los terroristas utilizan Google Maps y otras aplicaciones para orientar sus disparos.

Paradas de autobús de hormigón

La ciudad ha terminado acomodando su ritmo a las agresiones. Las paradas de autobús de Sderot son de hormigón y los patios de recreo de los colegios cuentan con techos diseñados contra los cohetes. Cada domicilio tiene una 'habitación del pánico' para refugiarse. Pero la situación es de gran peligro. En 2007, un cohete cayó en un centro comercial de la vecina Ashkelon y dejó más de 90 israelíes heridos.

'Kobi' cuenta que ellos normalmente informan de la caída de los proyectiles de manera genérica, sin detalles. Los que dispara Hamas, grupo terrorista que gobierna en Gaza, son perfectamente reconocibles porque van pintados de verde y rojo como la bandera palestina. Pero los diferentes grupos palestinos se disputan la autoría de los ataques. Así, en una ocasión, las Brigadas de Al Quds dispararon un cohete y sólo se informó de la caída de un Qassam. Esto frustró a los brigadistas que al día siguiente volvieron a disparar un cohete contra Sderot pintando esta vez su nombre en hebreo para que no cupiera duda de quién había atacado.

Buscando a Abu Mohamed

La casa de 'Kobi' en Sderod fue construida hace ya décadas por un palestino que vive en Gaza, a quien él recuerda como Abu Mohamed. En otra época, 'Kobi' y su familia solían hacer excursiones de fin de semana a Gaza, cuya playa tiene fama de ser muy buena, y solían comer en los chiringuitos donde vendían pescado en la orilla del mar.

Un día, durante la última ofensiva de cohetes, pasó por la casa de un vecino cuya vivienda también había sido levantada por este palestino. Él aún guardaba el teléfono de Abu Mohamed. Dado que Gaza y esta parte del Neguev comparten infraestructuras de agua, carreteras, electricidad y teléfono, decidieron telefonearle para ver cómo estaba. Abu Muhamed les contó que lo estaba pasando mal. Ahora no tiene trabajo como constructor y dado que no está afiliado a ninguna de las facciones que distribuyen las ayudas en Gaza, prácticamente se había quedado sin medios de subsistencia.

'Kobi' Harush y su vecino decidieron ayudarle y cargaron una camioneta con alimentos básicos y la llevaron hasta el paso de Eretz. Gracias a sus contactos con los militares consiguió que Abu Mohamed se presentara en el lugar y en medio de grandes abrazos volvieron a encontrarse después de muchos años. Abu Mohamed venía con uno de sus hijos, un adolescente que no paró de mirar con recelo a los dos judíos. Después, el palestino le contaría a 'Kobi' que el chaval no salía de su incredulidad al ver que les estaban ayudando: 'Papa, ¿estás seguro de que estos tipos son judíos?'.

La situación de Sderod puede seguirse en el Media Center de la localidad, creado en la última oleada de ataques en la web http://sderotmedia.org.il/ . Desde hace dos meses, la ciudad disfruta de una tranquilidad insólita en la última década. 'Kobi' teme que no dure mucho. "Las cosas cambian aquí de un momento a otro".

 

 


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