Actualidad Judía

Lunes, 27 de Marzo de 2017

20/6/2011 (AURORA DIGITAL)

Trancón: Los judíos quisieron ser españoles y no les dejamos

El escritor Santiago Trancón (Valderas, León, 1957) ha reconstruido en su último libro, "Memorias de un judío sefardí", las peripecias vitales de Dan Kofler, un cimbalista rumano "quijotesco" y errante, cuyas reflexiones le han llevado a meditar sobre el ideal de Sefarad y su impronta en la España actual.

"Los judíos quisieron ser españoles y no les dejamos. Y eso ha dejado una huella muy tremenda", afirma Trancón.

Trancón, que presenta en León, en el noroeste español, el libro por primera vez, conoció por casualidad a Kofler en una cueva de Toledo (al sur de Madrid), y relata cómo tras ese encuentro el músico no dudó en acompañarle a tocar el címbalo a un recital de poesía que iba a ofrecer.

Ese fue el punto de partida de un "viaje iniciático" en el que el autor ha pasado catorce meses conversando con Kofler a la vez que escribía este libro, en cuyas páginas entrelaza el relato biográfico del músico con otras historias,



poemas y reflexiones sobre la atracción que siente el protagonista por el "mito" de Sefarad.
Kofler nació en Rumanía en 1946 de padre sefardí y madre askenazi; de niño escapó del régimen comunista que se había impuesto en el país y se estableció en Israel, que acabó abandonando para comenzar una vida nómada que le devolvió a la tierra de sus antepasados.

"Dan Kofler siente una atracción que no sabe de dónde viene y siente un impulso enorme de volver", apunta el autor, que se detiene en el simbolismo de Sefarad: "Sefarad es la búsqueda de lo imposible. La patria inalcanzable que todo judío lleva en sí mismo".

A pesar de que la huella de lo judío esté algo "oculta" en el día a día, sin ella no se entendería "nada" la forma de ser y de pensar de los españoles, apunta Trancón, quien aclara que su planteamiento no se refiere a lo religioso o lo político, sino a una profundidad de pensamiento que podría defenderse "con total dignidad". EFEEl escritor Santiago Trancón (Valderas, León, 1957) ha reconstruido en su último libro, "Memorias de un judío sefardí", las peripecias vitales de Dan Kofler, un cimbalista rumano "quijotesco" y errante, cuyas reflexiones le han llevado a meditar sobre el ideal de Sefarad y su impronta en la España actual.

"Los judíos quisieron ser españoles y no les dejamos. Y eso ha dejado una huella muy tremenda", afirma Trancón.

Trancón, que presenta en León, en el noroeste español, el libro por primera vez, conoció por casualidad a Kofler en una cueva de Toledo (al sur de Madrid), y relata cómo tras ese encuentro el músico no dudó en acompañarle a tocar el címbalo a un recital de poesía que iba a ofrecer.

Ese fue el punto de partida de un "viaje iniciático" en el que el autor ha pasado catorce meses conversando con Kofler a la vez que escribía este libro, en cuyas páginas entrelaza el relato biográfico del músico con otras historias,



poemas y reflexiones sobre la atracción que siente el protagonista por el "mito" de Sefarad.
Kofler nació en Rumanía en 1946 de padre sefardí y madre askenazi; de niño escapó del régimen comunista que se había impuesto en el país y se estableció en Israel, que acabó abandonando para comenzar una vida nómada que le devolvió a la tierra de sus antepasados.

"Dan Kofler siente una atracción que no sabe de dónde viene y siente un impulso enorme de volver", apunta el autor, que se detiene en el simbolismo de Sefarad: "Sefarad es la búsqueda de lo imposible. La patria inalcanzable que todo judío lleva en sí mismo".

A pesar de que la huella de lo judío esté algo "oculta" en el día a día, sin ella no se entendería "nada" la forma de ser y de pensar de los españoles, apunta Trancón, quien aclara que su planteamiento no se refiere a lo religioso o lo político, sino a una profundidad de pensamiento que podría defenderse "con total dignidad". EFE

 

 


© Confederación de Comunidades Judias de COLOMBIA 2011 - Diseño y Programación Flikier Publicidad