Lunes, 27 de Marzo de 2017

4/3/2010 ()

Mucho ruido

En las últimas semanas, a la sombra de la primavera árabe, mas convertida en invierno, el viejo conflicto palestino israelí ha generado una gran cantidad de ruido mediático, diplomático y político.

Pareciera una competencia a ver quien habla mas, quien hace mas propuestas, quien mas declaraciones, quien mas advertencias y quien saca mas fórmulas mágicas del sombrero.

El presidente Obama en su discurso sobre las revueltas árabes dedicó la parte final al proceso de paz en Medio Oriente. Netanyahu controvirtió al mandatario norteamericano en su discurso ante el congreso en Washington. Francia organiza una conferencia de paz con base en los “principios de Obama”. El cuarteto, Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea y la ONU, desempolvan la fenecida hoja de ruta llamando a las partes a reanudar las negociaciones. Otros desentierran el plan saudí de paz emitido por la liga árabe en su cumbre en Beirut en 2002.

El tan publicitado acuerdo de unidad nacional entre Hamas y Fatah vive su primera crisis sin haberse ni siquiera instalado el nuevo gabinete, ante el veto que Hamas impuso a Salam Fayad, candidato de Fatah a primer ministro. Y eso que aun no han tenido que enfrentar situaciones de fondo, relacionadas con Israel, que dejarán al descubierto el profundo abismo que separa a ambos movimientos.

Por su lado el tambaleante régimen sirio decidió enviar a unos cuantos refugiados palestinos a la frontera con Israel, algo que no había ocurrido nunca, para desviar la atención de la inmisericorde matanza que está cometiendo contra su propia población.

El presidente palestino Mahmud Abbas se mantiene en su posición de llevar a la asamblea general de la ONU en septiembre el reconocimiento al estado palestino en las fronteras de 1967, lo que sin duda sería aprobado una gran mayoría. ¿Y después qué?

La asamblea general no crea estados. Debe haber una declaración unilateral de independencia y ser aceptado por el consejo de seguridad como miembro de las Naciones Unidas. De llegar a eso Estados Unidos ya ha anunciado que impondrá su veto. ¿Qué hará Israel? ¿qué pasa entonces con el estado palestino?

La realidad es que en las circunstancias actuales las posibilidades de un acuerdo negociado son prácticamente nulas. Mucho más quiere la comunidad internacional iniciar las negociaciones que las partes involucradas. Los palestinos continúan profundamente divididos frente a la negociación con el estado judío mientras que el gobierno de Israel no tiene interés alguno en negociar.
La solución de dos estados, Palestina e Israel, conviviendo en paz uno al lado del otro se aleja cada vez mas y solamente un evento cataclísmico en la región podría llevar a que la comunidad internacional, hastiada del conflicto, la imponga por la fuerza. Mientras tanto solo ruido, mucho ruido.

 

 


© Confederación de Comunidades Judias de COLOMBIA 2011 - Diseño y Programación Flikier Publicidad