Israel

Viernes, 24 de Marzo de 2017

1/2/2015 (Aurora Digital - Israel)

Piden investigar a Netanyahu por escándalo de botellas recicladas

La oposición exigió abrir una investigación judicial contra el primer ministro, Biniamín Netanyahu, y su esposa Sara por apropiación de fondos público, en un nuevo escándalo relacionado con el reintegro obtenido de envases reciclables y el consumo de alcohol.

La dirigente del partido Meretz, Zehava Galón, recordó que "el anterior primer ministro Yitzhak Rabin tuvo que dimitir (en 1976) por mucho menos" y pidió al asesor legal del Gobierno Yehuda Weisntein que inicie una investigación.

"Si la revisión revela que es cierta la información, insto a Netanyahu a que abandone la campaña para ser primer ministro de nuevo", afirmó en declaraciones que recoge el diario Yediot Aharonot.

El nuevo escándalo estalló, cuando el diario Haaretz reveló que la esposa del primer ministro se quedaba, para su consumo personal, el dinero reintegrado por los envases de bebidas consumidas en la residencia oficial y que pedía siempre adquirir botellas pequeñas para que la suma fuera más alta, dado que las de más de 1,5 litros no están tasadas con el impuesto de reciclaje.

Se trata del reintegro de 30 "agorot" (céntimos) de shékels por botella que establece la ley medioambiental y que en el caso de la residencia oficial ascendía en su conjunto a entre 400 y 500 shekels mensuales (90-100 euros o 102-127 dólares).

La denuncia fue hecha por el ex mayordomo de la residencia Meni Naftalí en el marco de una demanda laboral contra el matrimonio y contra el Estado.

Naftalí, que en los últimos meses ha desvelado presuntos malos modales y acoso de Sara para con los empleados de la residencia oficial, señala que desde que el matrimonio llegó al poder en 2009 se habría apropiado de unos 24 mil shékels (unos 5.400 euros o 6.100 dólares) a
base del reintegro de los envases.
Según el diario Haáretz, hace dos años el matrimonio devolvió al Estado una sexta parte del dinero en un cálculo que, a decir del denunciante, se acercaba poco al consumo dentro de la residencia: mil botellas al año en lugar las nueve mil que se solían devolver.

El interés que el caso despertó reveló asimismo que los malos modos de Sara con muchos de los empleados podría deberse en parte al consumo nocturno del alcohol, y que el matrimonio Netanyahu adquiría las bebidas a cuenta del contribuyente.

"Esta semana hemos sabido que Netanyahu gastó en dos años cien mil shékels (unos 22.600 euros o 25.500 dólares) del contribuyente en la compra de alcohol", dijo la dirigente del partido Hatnuá, Tzipi Livni, en un acto público de campaña.

Y en un cálculo mensual recordó que se trata de una suma equivalente al sueldo mínimo hasta el pasado noviembre, que cobran cerca de un millón de trabajadores.

A las críticas sobre los hábitos del primer ministro se han sumado otros políticos de los partidos de oposición, en una campaña de cara a los comicios del 17 de abril que va tomando cada vez más tintes personales.

El primer ministro culpó hace unos días a los medios de comunicación por esta campaña de desprestigio personal contra él y contra su esposa, y aseguró que el proceso judicial de Naftalí no es ninguna casualidad.

Naftalí demandó a los Netanyahu por difamación, acoso e incumplimiento laboral a principios del año pasado, mucho antes de que se convocaran las elecciones.

El mes pasado el poder judicial resolvió aplazar las audiencias hasta después de los comicios por tratarse de una demanda civil, pero la presentación de testimonios por el demandante no consigue frenar el aluvión de críticas contra Netanyahu ni los titulares sensacionalistas en la prensa. EFE

 

 


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