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Arabia Saudí: No sin mi hija II

El Pais - España 2012-02-02

Javier Valenzuela **************


En su última edición, Le Nouvel Observateur titula así la historia de la francesa Candice Ahnine-Cohen, el príncipe saudí Sattam y su hija Aya: Le roman noir d´un conte oriental (La novela negra de un cuento oriental). Es un drama que también podría considerarse un remake de otro bien conocido por el público occidental: No sin mi hija. Aunque sin final feliz, de momento.
Los hechos. En el verano de 1997, Candice Ahnine Cohen, francesa, judía y de clase media, conoce en una discoteca de Londres al seductor y millonario Sattan ibn Saud, uno de los cientos de príncipes de la Casa de Saud. El flechazo es inmediato y siguen unos años de amoríos glamurosos en Londres, Beirut, El Cairo, Ibiza, Cannes¦ La pareja, que no llega a casarse, tiene en 2001 una hija: Aya. El príncipe la renococe como tal y propone a Candice que vaya a vivir con él a Arabia Saudí como su segunda esposa “la primera es una prima que le ha impuesto la familia real-. Candice rechaza la oferta, sigue en Francia con su hija y los años van pasando¦ hasta que, en el verano de 2008, el príncipe le pide que vaya a visitarle a Arabia Saudí con la niña. Pese a las advertencias, Candice cae en la trampa y se encuentra con que ella y su hija son secuestradas en Riad. Candice logra colocar un mensaje desesperado en Facebook informando de la situación y, con ayuda de la diplomacia francesa, logra escapar de Arabia Saudí. Pero sin su hija.El eco politico y mediático. El drama salta por primera vez a la prensa francesa en 2008 cuando Candice logra colocar su mensaje en Facebook desde Riad. La cadena de television TF-1 lo cuenta el 17 de noviembre de ese año. El Quai d´Orsay reconoce estar al corriente del caso y añade que hace todo lo posible por resolverlo. El que Sattan sea un príncipe saudí y la pequeña Aya tenga estatuto diplomático saudí complica mucho las cosas, dicen en el ministerio francés de Exteriores. Entretanto, se produce una fuerte movilización a favor de Candice y su hija en Facebook y entre la comunidad judía francesa. Candice, como ya se contó, logra regresar a Francia, pero sin su hija. El presidente Sarkozy y el entonces ministro de Exteriores Bernard Kouchner interceden ante los saudíes, con los que París tiene excelentes relaciones, sin el menor éxito. Ahora Le Nouvel Observater resucita el caso y otros medios le siguen: Candice jamás ha dejado de reclamar desesperadamente la devolución de Aya.
No sin mi hija. En 1986 Betty Mahmoody y su hija Mahtob lograron escapar de Irán y llegar a Turquía. Betty contaría su peripecia en un libro (Not without my daughter) que tendría un inmenso éxito popular en Occidente y del que se haría una película. Betty, una norteamericana, se había casado con un iraní y se había instalado en el país de su esposo. Terminaria divorciándose, pero descubriría que no podia salir de Irán con su hija: allí, como en otros países -musulmanes o no-, la patria potestad es un privilegio masculino y la custodia de los hijos recae automáticamente en el padre en caso de ruptura del matrimonio. Gracias a la ayuda de disidentes iranies, Betty lograría huir con su hija. (En 2003 unos cineastas finlandeses, en el documental Without My Daughter (Sin mi hija), contaron la historia desde el punto de vista del padre, Sayyed Bozorg Mahmoody. Este denunciaba que jamás había vuelto a tener contacto con su hija).

El contexto. En el mundo musulmán, la situación de la mujer es particularmente penosa en la República Islámica de Irán y, aún más, en Arabia Saudí. Ambos países están sometidos a regímenes fundamentalistas y teocráticos. Lo escandaloso es que Arabia Saudí, un campeón de la reacción en todos los terrenos, sea un aliado de conveniencia de Estados Unidos y, en general, Occidente.

Thrillers sobre Arabia Saudí. Desde Foreing Policy, una novela de Richard Graham-Yooll, a The Kingdom, una película de acción, la literatura y el cine negros de Estados Unidos se han ocupado bastante en los últimos años de ese impresentable aliado que es Arabia Saudí. The Kingdom (2007) cuenta las aventuras sobre el terreno de un equipo de agentes norteamericanos que investiga un atentado yihadista en Riad. Es un producto de serie B y con no pocos prejuicios antiárabes, en el que casi lo mejor es su subtítulo: Trust no one (No te fíes de nadie).
En 2008, John Lathrop publicó The desert contract, un thriller que cuenta las andanzas en el pais de La Meca de un norteamericano recién despedido de su trabajo y recién divorciado. La Arabia Saudí que retrata Lathrop es un polvorín de incompetencia, corrupción e intriga. En 2011, el iraquí I.M.Hussaini, periodista, novelista y luchador por los derechos humanos, alumbró The Detour: The Book of Fatima. Es un thriller histórico a lo Dan Brown, en el que un especialista norteamericano en manuscritos centenarios busca en Arabia Saudí las huellas de Fátima, la hija del profeta Mahoma. Hussaini sostiene que la tradición arábigo-musulmana ha ninguneado por misoginia al personaje de Fátima, al que, sin embargo, su padre había concedido un estatus de primer orden en el seno de la primigenia comunidad islámica.
Más seriamente, la socióloga marroquí Fatima Mernissi, premio Príncipe de Asturias, ha sostenido en diversos trabajos que, en materia de condición de la mujer, Mahoma fue un progresista para su tiempo, pero que sus machistas sucesores hicieron oídos sordos a su mensaje y su ejemplo. Así pues, el problema, según Mernissi, no estaría tanto en el islam en sí como en su interpretación machista dominante, algo, añade, lamentablemente común a la inmensa mayoria de las culturas y religiones.