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Irán anuncia que ha superado el límite de uranio enriquecido del acuerdo nuclear

El Mundo - España 2019-07-03

La no exportación de los excedentes de uranio enriquecido fue el primero de los compromisos a los que Teherán anunció en mayo que renunciaría, como consecuencia de las sanciones

Irán ha materializado este lunes su renuncia a uno de sus compromisos con el acuerdo nuclear de 2015. Una "fuente informada" ha confirmado a la agencia semioficial Fars que Irán ya acumula más uranio enriquecido del que le permite el pacto. La no exportación de los excedentes de uranio enriquecido y agua pesada fue el primero de compromisos a los que Teherán anunció que renunciaría el pasado mes de mayo, como consecuencia de las severas sanciones que pesan sobre el país desde hace un año.

Fars detalla que "las reservas de Irán de uranio enriquecido al 3,67% han superado los 300 Kg". Un extremo que no se había alcanzado durante la última inspección de la Agencia Internacional de la Energía Atómica, y que supone otramedida de presión a la UE. Irán había instado a Bruselas a garantizar el buen funcionamiento del acuerdo atómico, creando instrumentos que garantizasen el comercio bilateral pese a las sanciones secundarias de Estados Unidos.

Fue, de hecho, una decisión de Washington lo que abrió la vía al punto alcanzado este lunes. Rusia y Omán se encargaban de comprar, respectivamente, los excedentes de uranio enriquecido y agua pesada producidos en Irán. A principios del pasado mayo, antes del anuncio de Rohani, la Casa Blanca revocó las exenciones que había garantizado anteriormente, a ambos países, para importar dichos excedentes. Este cambio de política forzó a Teherán a someterse a las condiciones de EEUU o a tomar la vía del incumplimiento, como finalmente ocurrió.

El ministro de Exteriores iraní, Mohamed Yavad Zarif, ha confirmado la noticia a la agencia gubernamental IRNA. "Hemos sido totalmente transparentes en cuanto a lo dicho", ha subrayado. Por su parte, la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA), encargada de las inspecciones al programa nuclear iraní, ha afirmado, tras una inspección realizada este lunes, que lo anunciado es cierto. La situación podría ser elevada pronto a los mecanismos de arbitrajeestablecidos por el pacto nuclear.

El viernes pasado, la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, anunció la entrada en funcionamiento de Instex, un mecanismo para facilitar la compraventa de bienes "legítimos" con Irán - es decir, no sancionados por Washington - y su pago, mediante un sistema de trueque. Un "progreso", según el número dos de Exteriors iraní, Abbas Araghchi, pero "insuficiente", matizó. La principal crítica iraní a Instex es que no permite la venta de crudo, su mayor fuente de riqueza y de obtención de divisa.

Esta es la razón por la que, según la agencia iraní Tasnim, Irán podría ir más allá del anuncio de hoy y adoptar otra medida encaminada a presionar a los europeos. Tasnim, en base a "fuentes informadas", asegura que "Irán definitivamente llevará a cabo el segundo paso de su reducción de compromisos con el acuerdo nuclear, muy probablemente el siete de julio, dado que sus condiciones no han sido satisfechas e Instex ha demostrado ser totalmente insuficiente para las necesidades de Irán".

El próximo domingo finaliza el plazo de 60 días que el Gobierno de Hasan Rohani dio a la UE para aportar medidas efectivas para sus intereses. De cumplirse la fecha sin novedades, como apunta a que será, Irán podría aumentar el nivel de enriquecimiento de uranio por encima del 3,67% - se ha planteado la posibilidad de alcanzar el 20%; se necesita al 90% para fabricar una bomba nuclear - o cancelar la remodelación del reactor nuclear de Arak, comprometida en el pacto. Irán ha dicho que este proceso es "reversible".

Un escenario sería enriquecer a mayor porcentaje para la planta eléctrica de Bushehr, "que necesita un cinco por ciento [de uranio enriquecido] o, si lo hacemos para las necesidades del reactor de investigación de Teherán, sería de un veinte por ciento. Se han previsto varios escenarios", explicó la semana pasada el portavoz de la Agencia Iraní de la Energía Nuclear, Behruz Kamalvandi. En cualquiera de los casos, los pasos que este lunes se inauguran han sido recibidos con críticas desde Europa.

Varios países europeos como Francia, Alemania y el Reino Unido - los tres firmantes del pacto atómico - han reiterado a Irán sus advertencias contra la posibilidad de reducir sus compromisos con el pacto, certificados hasta la fecha por la OIEA. Teherán, en respuesta, les ha acusado de exigirles cumplirlo, pero sin ellos haber plantado cara a Donald Trump, que se apartó del acuerdo en 2018 y reimpuso sanciones, que están empobreciendo a los iraníes y reduciendo severamente los ingresos del Estado.

Trump, que justificó el adiós al pacto firmado por su predecesor acusando a Irán de tener un "comportamiento maligno" en la región, ha ofrecido a Irán diálogo. Pese a argumentar que Trump no tiene su confianza, Teherán no ha descartado hablar, pero ha instado a Washington a que, como punto de partida, regrese al cauce del pacto atómico. En vez de ello, EEUU ha anunciado nuevas sanciones, incluidas, la semana pasada, sanciones contra el Líder Supremo y el jefe de la diplomacia iraní.

En su primera reacción al anuncio de Teherán sobre el límite de enriquecimiento de uranio superado, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha afirmado que "Irán avanza con un paso significativo a la creación de armas nucleares. Cuando revelamos el archivo nuclear secreto de Irán, demostramos que todo el acuerdo está basado en una gran mentira. Pronto se descubrirán otras pruebas de que Irán mintió todo el tiempo", informa Sal Emergui.

Tras reiterar su aviso casi diario ( "Israel no permitirá que Irán desarrolle armas nucleares"), Netanyahu ha pedido a los países europeos que "activen el mecanismo de sanciones,tal y como se comprometieron en el momento en el que Irán incumpliera el acuerdo nuclear".

Entrelazada con esta crisis diplomática, que puede dar al traste con uno de los acuerdos internacionales más trabajados y exitosos de la última década - no en vano, garantizó que Irán no trataría de conseguir una bomba atómica -, una crisis de tensión militar ha surgido, en aguas del golfo Pérsico, entre iraníes y estadounidenses. La situación amenaza con deteriorar en una guerra calificada de altamente destructiva, sobre todo por las consecuencias económicas de cortar una de las principales vías marítimas del crudo.

Durante las últimas semanas, seis buques han sufrido sabotajes y daños en aguas del mar de Omán, así como infraestructuras saudíes han sido golpeadas. La Casa Blanca ha culpado de todos estos incidentes a Teherán o a sus fuerzas afines en la región, atribuciones que Irán rechazó. El último episodio de esta crisis, por el momento, fue el derribo iraní de un dron que volaba presuntamente por espacio aéreo de Irán. Un golpe que a punto estuvo de provocar que Trump ordenase atacar suelo iraní, pero se retractó.