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Moises Wasserman en comisión de sabios nombrada por el Presidente Ivan Duque para repensar a Colombia

El Colombiano - Medellín 2019-02-14

Participar en la construcción de una política de desarrollo sostenible, entregar recomendaciones frente a los desafíos productivos y sociales; son apenas algunas de las tareas de la Comisión de Sabios, la cual fue presentada la semana pasada por el presidente Iván Duque y que está integrada por 43 sabios. Todo esto en el marco del Bicentenario del país.

El equipo está dividido en ocho apuestas sectoriales: energía sostenible; biotecnología, ambiente y bioeconomía; ciencias sociales, desarrollo humano y equidad; océanos y recursos hidrobiológicos; ciencias de la vida y la salud; industrias creativas y culturales; ciencias básicas y del espacio y tecnologías convergentes e industrias 4.0 (tecnología). Está integrado por 12 mujeres y 43 hombres.

A pesar del entusiasmo que hay en esta comisión, es de anotar que está el fantasma de una muy parecida que se integró en el 94 y cuyos alcances no fueron suficientes.

Uno de los sabios actuales es el profesor y bioquímico, Moisés Wasserman, quien espera que “la Misión no se ponga a plantear proyectos específicos porque no es nuestra tarea. Nuestra misión consiste en diseñar una política de ciencia y tecnología”, dijo.

Wasserman asegura que hay confianza porque el país está comprometido con los Objetivos de Desarrollo del Milenio, “en los que gran parte de sus apuestas se basan en inversión del conocimiento, ciencia y tecnología”.

Otra idea tiene Eduardo Posada, fundador de Maloka, quien coincide en ambas misiones, cambiar la manera de concebir la tecnología e investigación, pues “seguimos pensando que es mejor dejársela a los países industrializados y luego les compramos los productos”.

Para él, si se mantiene esta línea, “nunca vamos a lograr tener una industria sólida para procesar lo que tenemos aquí mientras no invirtamos de verdad en investigación”.

Para Eduardo Aldana, quien hizo parte de los sabios del 94, otra apuesta que se deberá tener en cuenta será la reducción de brechas en educación, que ha sido un reclamo constante. “Se debe trabajar por la descentralización de la educación, para cerrar brechas entre provincias y grandes ciudades, y también para que haya más oportunidades que los jóvenes necesitan”.

Enrique Forero, presidente de la Academia Colombiana de Ciencia, destaca que, aunque es valioso este nuevo impulso presentado por el gobierno Duque,respondiendo a una de sus promesas de campaña, aún hay tareas que se deben consolidar.

“Uno esperaría que los documentos de la Misión sirvan para definir políticas de muy largo plazo, lo que se ha dado en llamar políticas de Estado a diferencia de las de gobierno”, cuestiona Forero, quien además señala que de esta manera se garantizará que la ciencia y la tecnología no sean sol de un día ni se quede en una apuesta para solo cuatro años.

En ese aspecto, el experto espera que con las conclusiones que saldrán de la Misión en 10 meses, el gobierno pueda formular políticas públicas de por lo menos 20 o 30 años.

La vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez, quien ha sido designada para el acompañamiento a la misión, destaca que “reunir a estos destacados investigadores nos llevará a diseñar una hoja de ruta y políticas públicas que hagan realidad altos niveles de ciencia, tecnología e innovación para mejorar e impactar en la comunidad y en la calidad de vida de la gente y, sin duda, tener presencia competitiva en el escenario internacional”.

Con retrovisor

El sabio Posada destaca que el principal logro que se puede mencionar de aquella comisión, la del 94, es que, “como decía Gabriel García Márquez –quien fue el comisionado de esa Misión–, la ciencia quedó en la canasta familiar de los colombianos y por fin es un tema del que se habla todos los días”. Sin embargo, en el documento de 1994 se lee que “para lograr el cambio científico y tecnológico que se requiere, proponemos que la inversión total en ciencia y tecnología se eleve del 0,4 % al 2 % del PIB en un máximo de diez años”, no obstante, al día de hoy, la cifra apenas llega a 0,7 %. Por eso muchos califican como “loable” la promesa de Duque de invertir 1,5 % del PIB al finalizar su mandato.

El presidente de la Academia de Ciencia recuerda que otro factor que bloqueó las apuestas de país en el fortalecimiento de políticas enfocadas en potenciar este sector, tuvo que ver con el Proceso 8.000 en el que se vio involucrado el gobierno del entonces presidente Samper. “Estaba dispuesto a aplicar muchas de las conclusiones de la Misión e incluso nombró a Fernando Chaparro –miembro de la misión– como director de Colciencias, pero el 8.000 echó todo a perder”, lamenta Forero.

Aspectos positivos

En lo que tiene que ver con la apropiación social del concepto ciencia, Posada y Forero destacan la creación de centros para este fin en las principales ciudades, y citan los casos de Maloka en Bogotá y Explora en Medellín, en los que los ciudadanos tienen la posibilidad de acercarse a fenómenos y productos científicos.

Entre otros aspectos positivos de la Misión del 94 se destaca que las universidades y los centros de investigación tomaron un mayor protagonismo en la materia, lo cual se convirtió en una mayor creación de doctorados en el país.

Además, sostiene que el aumento en los doctorados nacionales y en los grupos de investigación son buenos resultados, pues una de las metas hablaba de tener al menos 8.000 doctores, en un lapso de 10 años, pero esta cifra se alcanza casi 25 años después, cuando según las bases de datos de Colciencias, el país cuenta con cerca de 8.000.

Bloqueo a la del 94

Que las recomendaciones de la Misión pasada no llegaran a buen puerto se debe, en parte, a que llegaron justo en un momento de transición, ya que fue el gobierno de César Gaviria el que la convocó, pero el de Ernesto Samper fue el encargado de ejecutarla, lo que hizo que se embolatara.

Ante esto, Posada manifiesta que este fue el gran lío en el 94, pues las apuestas se vieron algo truncadas y, por esta razón, ve con mayor optimismo que las recomendaciones de la Misión actual sí sean involucradas en las políticas y apuestas de este gobierno, teniendo en cuenta que los expertos empezaron a trabajar solo seis meses después del inicio de gobierno y presentarán sus recomendaciones cuando su tiempo de gobierno apenas sume 14 meses.

“Se entregará con un gobierno que tendrá casi tres años para implementar lo que recomiende la Misión y eso lo dijo el presidente Duque. Además, aspiro que eso quede así y que en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) se logre incluir”, dijo.

¿Coincidencias claves?

La sabia María del Pilar Noriega Escobar destaca que hay tres factores en la actualidad del país, que permitirán darle mayor fortaleza al sector ciencia.

“Primero, la creación de la Misión del Bicentenario; segundo, la creación y puesta en marcha del Ministerio de Ciencia y Tecnología (ver Paréntesis), y tercero, el PND, que tiene un capítulo de ciencia”, sostiene Noriega, quien destaca que su expectativa se basa en cómo generar propuestas para la creación de valor en el país, y así se diversifique la industria y dar oportunidades para los jóvenes, quienes se convertirán en los investigadores e innovadores del mañana.

Con esto está de acuerdo el investigador de la Universidad de Antioquia, Fannor Mondragón, quien sostiene que la Misión deberá proponer las estructuras en las diferentes regiones de Colombia que faciliten la generación de conocimiento y su canalización hacia la sociedad.

“En este sentido, en el corto plazo, la creación de dos o tres universidades de investigación –universidades de clase mundial–, que es una de las necesidades estratégicas más importantes para el desarrollo de Colombia”.

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