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Dura crítica de Moshe Arens a las declaraciones de la viceministra de Exteriores

Aurora - Israel 2017-11-28

El político retirado Moshe Arens (91), quien sirvió durante muchos años como ministro de Exteriores y de Defensa y es reconocido intelectual del partido Likud, escribió una dura pero comprensiva crítica a las declaraciones de la Viceministra de Relaciones Exteriores Tzipi Hotovely sobre la supuesta incapacidad de los judíos estadounidenses para comprender los problemas de seguridad de Israel.

En su columna en el periódico Haaretz, Arens sostiene que los comentarios “infortunados” de Hotovely deben entenderse a la luz de los cambios históricos y demográficos de la comunidad judía de Estados Unidos como del propio Israel. “Antes del establecimiento de Israel, la mayoría de los judíos estadounidenses no eran sionistas. Algunos eran antisionistas, ya que no veían la necesidad de un estado judío. Sin embargo, los fondos recaudados por una minoría y los cientos de voluntarios estadounidenses que vinieron a luchar por Israel durante la Guerra de la Independencia hicieron una contribución importante. Todo cambió con la fundación de Israel. Los judíos estadounidenses se convirtieron en sionistas. (…) Las principales organizaciones judías demostraron año tras año el apoyo de los judíos estadounidenses a Israel. Las contribuciones financieras a Israel crecieron a lo largo de los años”, escribió.


“Los números han cambiado a lo largo de los años. Cuando se estableció el estado, en 1948, había 600.000 judíos viviendo en Israel y más de cinco millones en los Estados Unidos. Hoy hay más de seis millones de judíos en Israel y menos de seis millones en los Estados Unidos. Probablemente más de la mitad de los judíos estadounidenses hoy en día son producto de matrimonios mixtos, y muchos de ellos sienten una identificación menor con Israel que sus padres judíos. Sin embargo, el apoyo de los judíos estadounidenses a Israel, político y financiero, sigue siendo muy impresionante.
Pero los judíos estadounidenses reformistas o conservadores se sienten menospreciados e insultados por las decisiones tomadas por el gobierno de Israel bajo la presión de los partidos ultraortodoxos en temas de conversión, oración en el Muro Occidental y otros asuntos que parecen poner en duda el grado al que pertenecen al pueblo judío”.
Arens sostiene que las explicaciones de las complejidades de la política de coalición israelí generalmente no logran disipar la consternación y la ira de los judíos estadounidenses. “Para algunos, esto ciertamente debilita su apego a Israel. Ese es un resultado lamentable de la naturaleza bizantina de la política de coalición israelí. Daña el estado y la unidad del pueblo judío”, sostuvo, y enfatizó que “todo esto tiene poco que ver con el mayor o menor apoyo de los judíos estadounidenses a las políticas exteriores y de seguridad israelíes. El apoyo y la oposición a estas políticas se pueden encontrar en todo el espectro ideológico de los judíos de EEUU y hay muchos que apoyarán a Israel, independientemente de cómo se sientan acerca de las políticas del gobierno sobre estos temas. (…) Hotovely demostró una falta de comprensión de la comunidad judía estadounidense”.