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Los presos palestinos finalizan una huelga de hambre de 40 días

El Mundo - España 2017-05-31

SAL EMERGUI

Tras varias horas de negociaciones, llegaron a un acuerdo con Israel sobre algunas condiciones exigidas por Barguti

Un millar de presos palestinos ha puesto fin a 40 días de huelga de hambre al llegar esta madrugada a un acuerdo con las autoridades israelíes sobre algunas condiciones que exigían. La protesta entre rejas -promovida por el ex líder de Tanzim (milicia de Al Fatah), Marwan Barguti- acaba horas antes del inicio del Ramadán.

Según fuentes israelíes, la gran mayoría de condiciones exigidas por Barguti no han sido aceptadas limitándose a permitir más visitas familiares mensuales. Pese a ello, se cree que se llegaron a otros acuerdos en la sombra que aún no han sido revelados.

"El final de la huelga fue posible gracias a un acuerdo entre Israel, la Cruz Roja Internacional y la Autoridad Palestina sobre una segunda vista mensual", afirma el comunicado del Servicio Penitenciario Israelí (SPI) señalando que debido a problemas de financiación de la Cruz Roja Internacional, el número de visitas se redujo a una por mes. Según Israel, la nueva visita mensual será sufragada por la ANP.

El presidente del Club de Prisioneros Palestinos, Qadura Fares, ha confirmado la suspensión de la huelga y ha felicitado a los presos. Fares reconoce que aún no conoce todos los detalles del acuerdo que sella lo que llama "huelga de la libertad y dignidad".

Según fuentes palestinas, las conversaciones duraron 20 horas ininterrumpidas en la cárcel israelí situada en la zona de Ashkelón, al sur del país. Las negociaciones han sido llevadas a cabo por las autoridades penitenciarias y organismos de seguridad israelíes, mientras que en la parte palestina la ANP ha tenido un papel importante aunque Barguti ha tenido la última palabra desde su celda.

Detenido en 2002 por el ejército israelí en Ramala y condenado a varias cadenas perpetuas por cinco asesinatos durante la Segunda Intifada, Barguti es uno de los líderes más populares de Al Fatah y, según los sondeos, favorito en caso de comicios presidenciales en Cisjordania y Gaza. Está considerado un rival de Abu Mazen en Al Fatah y apoya a su gran enemigo, Mohamed Dahlan, por lo que muchos en el liderazgo palestino e Israel vieron su protesta como "exhibición de fuerza política".

Tanto Israel como la Autoridad Nacional Palestina (ANP) temían que el grave deterioro de salud o la muerte de un reo ingiriendo sólo agua y sal desembocasen en violentos choques dentro y fuera de las cárceles. En las últimas dos semanas, varias decenas de presos recibieron tratamiento en hospitales mientras de forma gradual se incrementaron los disturbios entre palestinos y soldados israelíes.

En su última reunión en Belén con el presidente estadounidense, Donald Trump, el líder palestino, Abu Mazen, le pidió que interviniera ante el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu para satisfacer las demandas de los presos y evitar un nuevo foco de inestabilidad. El acuerdo, resultado de maratonianas negociaciones iniciadas este viernes, llega horas después del encuentro del presidente de la ANP con el enviado especial de Trump, Jason Greenblatt.

Lista de condiciones

De los más de 6000 presos palestinos en las prisiones israelíes, 1100 (en su gran mayoría de Al Fatah) iniciaron una huelga de hambre el pasado 17 de abril. La protesta llegó a tener más de 1500 participantes. Según el recuento del SPI, el último día de huelga era secundado por 834 presos. Según la versión palestina, alrededor de 1300.

Barguti había presentado una lista con 19 condiciones para los presos palestinos. Como por ejemplo: aumento de visitas mensuales, 20 canales de televisión, introducción sin límites de revistas, libros y diarios, instalación de aire acondicionado en las cárceles, limitar a cuatro el número de reos por celda, devolución del derecho a estudios académicos a distancia, puesta en libertad de enfermos terminales y el cese del régimen de aislamiento aplicado a algunos reos. Otra condición que suele ser exigida por la ANP y grupos de derechos humanos es el cese de la llamada "detención administrativa" que permite a Israel arrestar a "sospechosos" palestinos sin necesidad de llevarles a juicio o informarles de sus cargos. Israel alega que es necesario para evitar ataques.

Al inicio de la protesta palestina, el gobierno israelí fue rotundo: "No negociaremos con terroristas sobre condiciones surrealistas como tener más canales de televisión y magazines. Se trata de una huelga motivada sólo por la lucha interna política de Barguti". Para evitar críticas internas, las autoridades israelíes destacan hoy que no negociaron directamente con los presos sino con la Cruz Roja Internacional y ANP.

La cuestión de los presos palestinos en Israel es una de las que mayor consenso y apoyo gozan en la sociedad palestina. La huelga de hambre provocó protestas y manifestaciones de solidaridad en la calle y redes sociales palestinas aunque no de forma tan masiva como esperaba Barguti. El hecho de que los presos de los grupos islamistas Hamas y Yihad no participaran de forma masiva ayudó a rebajar la tensión y permitió que acabara tras 40 días.

Hace unos días, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Raad Al Hussein, pidió una mejora de las condiciones de los presos y señaló estar "alarmado por las informaciones sobre medidas punitivas adoptadas por las autoridades israelíes contra los huelguistas de hambre".

En un intento mediático de acabar con la huelga, Israel difundió a principios de mes imágenes captadas por la cámara de la celda en la que se ve a Barguti comer a escondidas una chocolatina.

Mientras el ministro de Seguridad Interna, Gilad Erdan le acusó de "engañar al resto de presos en su protesta política contra Abu Mazen", el Comité de Apoyo a la Huelga denunció "la manipulación de la ocupación" alegando que las imágenes pertenecían al pasado.

40 días después, finaliza una nueva huelga de hambre en las que las dos partes afirmarán ante los suyos que no han cedido.