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Cinco años de prisión para el SS Reinhold Hanning como cómplice de 170.000 asesinatos en Auschwitz

El Mundo - España 2016-06-17
Durante el juicio, Hanning, que no fue capaz de mirar a los ojos a los supervivientes, se disculpó mediante una confesión leída por su abogado*

"Si tus costillas eran visibles, te convertías en candidato al crematorio"*

El nonagenario alemán Reinhold Hanning, ex miembro de las SS nazis, ha sido condenado a cinco años de cárcel por complicidad en la muerte de las 170.000 personas que, se calcula, murieron en el campo de exterminio nazi de Auschwitz mientras sirvió como guardián entre 1943 y 1944. Entonces tenía 23 años.
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La sentencia, dictada este viernes por la Audiencia Provincial de Detmold, responde a los seis años de prisión solicitados por la Fiscalía que, al carecer de pruebas que implicaran directamente a Hanning en esas matanzas, sólo pudo basar su acusación en la presunción de que la maquinaria de Auschwitz requería por su magnitud de la participación de todo el personal del campo.La defensa había pedido la absolución de Hanning, precisamente por falta de pruebas que demostraran la implicación directa del acusado en esos crímenes, incluida si quiera su presencia en la rampa de la muerte, práctica de torturas o selección de presos para las cámaras de gas.Hanning, de 94 años y en silla de ruedas, ha escuchado el veredicto con la cabeza agachada, rodeado de fuertes medidas de seguridad y en el silencio cortante de la Sala de los Pasos Perdidos de la Audiencia de Detmold, reconvertida excepcionalmente en sala de juicios ante la amplia presencia de medios de comunicación y representantes de las comunidades judías de Estados Unidos, Canadá e Israel, que han ejercido la acusación particular.Obrero en un fábrica de bicicletas, Hanning se enroló en las SS a los 18 años. Combatió en los Balcanes y en el frente ruso, donde resultó herido. A principios de 1943 fue transferido a la unidad de las Totenkopf a Auswichtz, donde se calcula que fueron exterminados en torno a 1,1 millones de personas, en su mayoría judíos, pero también homosexuales, gitanos y comunistas.

Hanning ya servía en ese campo de exterminio como guardián durante la llamada 'operación Hungría', que concluyó con la deportación a Auschwitz y en sólo tres meses de 425.000 húngaros en 1944. La mayoría fueron gaseados a su llegada.Durante el juicio, se han escuchado testimonios estremecedores de testigos y ex prisioneros de Auschwitz. Entre los menos espeluznantes, el relato de la ejecución en la horca de un joven de 16 años que había robado un mendrugo de pan y la muerte por una paliza de un hombre que olvidó sus gafas en la ducha.

En una declaración, leída el pasadoabril por la defensa de Hanning, que ha evitado durante todo el proceso mirar a los ojos a los testigos, confesó sentir "vergüenza de haber participado en tal pesadilla", haber "visto pasar tanto mal y tanta injustica ante mis ojos sin haber intervenido". Convertido en fabricante de quesos tras la guerra, Hanning afirmó en dicha declaración, de 25 folios y con la que pidió perdón a las víctimas, que sus vivencias en Auschwitz le han perseguido toda su vida. Nunca pudo hablar de ello con nadie, incluidos su mujer, hijos y nietos.

"Yo sabía que una gran parte de la gente que llegaba en tren eran asesinada, gaseada y quemada" pues "veía cómo se transportaban los cadáveres" y "percibía los olores de la incineración", relató Hanning, que agregó que su repulsa era tal que solicitó en dos ocasiones, ambas en vano, volver al frente.Para Christoph Heubner, vicepresidente ejecutivo del Comité Internacional de Víctimas de Auschwitz, las palabras de Hanning no fueron una declaración de culpabilidad sino una explicación desde el punto de vista del espectador.El proceso contra Hanning ha sido el tercero de los juicios tardíos que se han celebrado en Alemania contra antiguos guardianes de campos de exterminio nazi a partir del caso del ucraniano John Demjanjuk, extraditado por Estados Unidos en 2007.Demjanjuk, que asistió al juicio incluso en camilla y nunca rompió su silencio, fue condenado en 2009 por un tribunal de Múnich a cinco años de prisión por complicidad en la muerte de 28.000 personas en el campo nazi de Sobibor, en la Polonia ocupada. Murió 10 meses después de escuchar su sentencia en un asilo de ancianos.

El pasado año, otro ex miembro de las SS, conocido como 'el contable de Auschwitz', fue condenado a cuatro años de cárcel por complicidad en la matanza de 300.000 personas. También pidió, a su manera, perdón.

El proceso a Hanning probablemente sea el ultimo que se celebra en Alemania contra antiguos miembros de las SS que sirvieron en campos nazis. Otros dos ex guardias de Auschwitz, igualmente nonagenarios, estaban citados por la Justicia este año, pero se ha suspendido el proceso de uno de ellos por razones médicas y el segundo acusado murió una semana antes de sentarse en el banquillo de los acusados