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Venezuela: Comunidad judía espera “futuro mucho mejor y reapertura de Embajada de Israel

Iton Gadol - Argentina 2015-12-10
“Estamos satisfechos de que el proceso se haya desarrollado con total normalidad y transparencia; eso nos da un clima de mucha tranquilidad y confort y esperamos que las partes se reconcilien, haya diálogo y se atiendan los problemas del país, declaró el vicepresidente de la Confederación de Asociaciones Israelitas, Elías Farache, a la Agencia Judía de Noticias.

Itongadol/AJN.- Tras el histórico triunfo opositor en Venezuela, la comunidad judía local espera “un futuro mucho mejor y la reapertura de la Embajada de Israel, aseguró el vicepresidente de la Confederación de Asociaciones Israelitas, Elías Farache, a la Agencia Judía de Noticias (AJN).

“Estamos satisfechos de que el proceso se haya desarrollado con total normalidad y transparencia; eso nos da un clima de mucha tranquilidad y confort y esperamos que las partes se reconcilien, haya diálogo y se atiendan los problemas del país, agregó.

P- ¿Cómo están viviendo el resultado de las elecciones?

EF- Como judíos venezolanos estamos satisfechos de que el proceso se haya desarrollado con total normalidad y transparencia. Eso nos da un clima de mucha tranquilidad y confort y esperamos que sea el camino hacia un futuro mucho mejor, en el cual las partes se reconcilien, haya diálogo y se atiendan los problemas del país, que son muchos, tanto internos como a nivel internacional.

P- ¿Son optimistas acerca de un cambio de aire que podría empezar a vivirse en la sociedad venezolana?

EF- Somos muy optimistas porque pareciera que las circunstancias hacen que en un país que estaba muy polarizado los dos segmentos del espectro político tengan que conversar y llegar a acuerdos. La solución que necesita el país requiere del concurso de todos y pareciera que el resultado electoral apunta en esa dirección. El país estaba dividido en dos sectores, ahora también lo está en quienes detentan algunos poderes públicos y la mayoría en la Asamblea.

P- El mundo judío siempre ha estado preocupado por la Kehilá venezolana, ¿cuál es su mensaje a las comunidades latinoamericanas?

EF- En primer lugar buscamos proteger, salvaguardar y estimular el desarrollo pleno y sin limitaciones de la vida comunitaria en todos los países porque es un derecho como ciudadanos. Nuestras vidas como judíos, nuestras libertades de culto y asociación y la identificación que tenemos con Medinat Israel deben ser respetadas. Creo que todas las comunidades judías del mundo acordamos en eso. En Venezuela esto siempre ha sido claro en todas las circunstancias, sobre todo nuestro cariño y afecto por Israel y nuestros derechos religiosos. Es algo que siempre se ha respetado.

P- ¿Cuál es el mensaje para los judíos venezolanos que se fueron del país?

EF- Primero, los saludo. La comunidad judeovenezolana tiene las puertas abiertas para ellos. Las causas por las que muchos de ellos emigraron fueron económicas y de calidad de vida. Esperamos que esto sea solucionado por los factores que van a formar el gobierno. El resultado electoral muestra que la gente no votó por ideología, sino por la solución de aquellos problemas que impulsaron la salida de muchas personas de Venezuela. Esperamos tiempos mejores. Toda inmigración es difícil: toda persona que abandona el lugar en el que se crió siempre tiene la nostalgia y el deseo de volver a su lugar de nacimiento. En el caso de Venezuela creo que es aún más grave porque es una de las mejores comunidades judías del mundo en relación a la gran unión que existe entre todos los que vivimos aquí. Hay una gran calidad de gente. Algunas de las parejas que se han ido al exterior se han casado en alguna de las sinagogas de aquí porque son realmente espectaculares.

P- ¿Cómo es la relación de la comunidad judeovenezolana con el espectro político?

EF- Siempre fue muy buena. La comunidad judía de Venezuela se manifiesta absolutamente apolítica. Hay libertad de consciencia de cada uno de nuestros miembros de asumir la posición política que quiera, pero de manera individual. Se mantiene un perfil bajo y tenemos muy buenas relaciones tanto con oposición como con oficialismo porque nuestra intención es proteger los intereses y salvaguardar la calidad de vida que necesitamos para desarrollar nuestra comunidad y religión. Somos muy cuidadosos en no inmiscuirnos en temas que no son de nuestra competencia.

P- ¿Son optimistas sobre esta etapa que se inicia con respecto al canal abierto que tienen con el gobierno venezolano y los incidentes antisemitas que sufrió la comunidad?

EF- Los canales con el gobierno y el oficialismo siempre han estado abiertos y seguimos con libertad de expresarnos. Debo reconocer que hemos sido bastante bien recibidos y atendidos. Con respecto a las expresiones de antisemitismo, estamos preocupados porque tenemos una política de “cero tolerancia. Estamos siempre denunciando y monitoreando cualquier expresión antisemita que ocurra y tenemos todo documentado. Esperamos que las aguas vuelvan a su cauce y que aquellos elementos extremos que utilizan medios de opinión para atacar a Israel y al pueblo judío y desvirtuar el sionismo se vayan minimizando porque ningún bien hacen a la causa que pretenden servir ni al pueblo venezolano en su conjunto. Creemos que esto terminará atenuándose y despareciendo. Si no es así, seguiremos pendientes con toda la fuerza, denunciaremos y haremos evidentes los eventos que puedan poner en peligro la integridad de nuestra comunidad.

P- ¿Son optimistas con respecto al futuro de la Embajada de Israel en Venezuela?

EF- Nuestra petición al gobierno en cuanto se cerró la embajada ha sido que las relaciones entre Israel y Venezuela se reestablezcan a la brevedad. Es algo a lo que no vamos a renunciar. Esperamos que con este nuevo panorama político la situación sea más fácil. La esperanza crece un poco más. Las metas que pueda trazar cualquier gobierno en relación a su política exterior se logra mejor con la embajada de los países que sin ella.

P- ¿Cómo fueron estos últimos años de la comunidad judeovenezolana?

EF- Ha sido una comunidad que siempre estuvo en crecimiento, en pleno desarrollo. En los últimos años hubo un gran proceso de cambio en todos los aspectos de la vida venezolana y también en la comunitaria. Hemos padecido, sufrido y gozado de todo lo que ha sucedido. El drama para nosotros es la falta de relaciones con Israel, que nos causa problemas sentimentales porque nos daña el corazón y nos duele, pero también nos causa problemas domésticos. A pesar de todo eso hemos logrado mantener una vida comunitaria a todo nivel. En Venezuela, las celebraciones son hechas “a todo trapo. Nuestra relación con las autoridades gubernamentales siempre ha sido a la altura, nunca hemos tenido que bajar la cabeza. Hemos sido respetados y oídos. Quizá nuestras pretensiones no siempre fueron aceptadas, pero hemos sido atendidos. Estábamos acostumbrados a estar en crecimiento y de repente tuvimos una época de decrecimiento. El que mucha parte de la comunidad judía de clase media haya emigrado nos pega porque somos muy familiares, tenemos que tener a todos con nosotros. Creo que es la historia del pueblo judío que se repite una y otra vez. Esperamos que vengan tiempos mejores.

P- Ante la celebración de Jánuca, ¿cuál es su mensaje a las comunidades judías de la región?

EF- ¡Jag sameaj para todos! Los judíos siempre hemos sido los menos; somos la minoría que se enfrenta a la mayoría. Con la razón, la verdad, la justicia y buenas intenciones uno siempre triunfa, y así será siempre en nuestras comunidades judías del mundo. Éstas se basan en el respeto y la ética y siempre saldremos adelante, con el favor de D™s. Esperamos que haya paz en todas las comunidades y en Israel, junto a sus vecinos.