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Organizaciones judías defienden a una empleada musulmana

Aurora Digital - Israel 2014-10-14
Dos grupos judíos se unieron en la defensa de una mujer musulmana, cuyo derecho a llevar un pañuelo en la cabeza en un trabajo al por menor se encuentra en estudio por parte de la Corte Suprema de Estados Unidos.

El Comité Judío Americano y la Comisión de Acción Social de la Reforma del Judaísmo se unieron a un "amicus curiae" con grupos cristianos, musulmanes y sijs.
La Liga Anti-Difamación y la Unión Ortodoxa también están considerando participar del amicus.

La Comisión federal de Igualdad de Oportunidades presentó la demanda contra la empresa Abercrombie & Fitch en nombre de Samantha Elauf, que había sido recomendada para ser contratada por un "outlet" (centro de liquidación) en Tulsa, Oklahoma. El outlet revirtió su recomendación posteriormente.

Un tribunal de primera instancia, el décimo Tribunal de Circuito de Apelaciones en Denver, falló en contra de Elauf, diciendo que tenía que dar "aviso explícito de la práctica religiosa en conflicto y la necesidad de un acuerdo para con ella, con el fin de tener una reclamación procesable para que sea entendido como una denegación".

Esta decisión se basa en la "política de look" de Abercrombie & Fitch, la que, según el tribunal, el minorista considera "fundamental para la salud y la vitalidad de su marca 'preppy' y 'casual' (preppy en el slang norteamericano se refiere a la vestimenta usada por los estudiantes del preparatorio universitario).

Elauf sostiene que llevó el velo durante su entrevista y sostuvo que las comunicaciones con los administradores a través de un amigo que trabajaba en la tienda eran suficientes.
El amigo en cuestión es un gerente que, citando el caso de un empleado que usaba una kipá, le dijo que no debería ser un problema.
Elauf se entrevistó con otro gerente que no estaba seguro de la política y después de consultar con sus superiores bajó la recomendación inicial para contratarla. Elauf no planteó explícitamente su fe como un problema durante la entrevista.

Los grupos religiosos argumentan en su escrito que la exigencia de una notificación explícita de los requisitos religiosos es demasiado estricta.
"Los procesos de contratación son a menudo tecnológicamente estructurados de una manera que impiden que el empleado incluso planteen la cuestión durante el proceso de solicitud," sostienen en un escrito.