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Los líderes mundiales presionan a Netanyahu y Abbas para que negocien

El País - España 2011-09-22
Una vez establecido el principio de que un Estado palestino no surgirá en una votación de la ONU sino como consecuencia de negociaciones entre israelíes y palestinos, Barack Obama y otros líderes mundiales intentaron ayer sin éxito en Nueva York un arreglo para desactivar un conflicto que puede hace estallar de nuevo Oriente Próximo. El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, confirmó anoche a Obama su intención de presentar mañana oficialmente la carta en la que solicitará su inclusión como miembro de pleno de derecho de Naciones Unidas, aunque todavía no está decidido si el Consejo de Seguridad tendrá que pronunciarse al respecto inmediatamente o podrá postergar su decisión durante varios días o semanas.


Obama se reunió por la mañana con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y más tarde lo hizo con Abbas, a quien repitió su posición contraria a crear un Estado a través de la ONU. El propósito de esos encuentros era el de la reanudación de las negociaciones bilaterales con plazos y objetivos concretos. Estados Unidos, que quiere evitar las consecuencias adversas que tendría en el mundo árabe su veto en el Consejo de Seguridad a la demanda palestina, pretende retrasar la votación todo el tiempo que sea necesario para las dos partes accedan a hablar directamente. A cambio, está dispuesto a involucrarse más activamente en la negociación sobre las bases establecidas anteriormente por Obama, es decir, la creación de dos estados con las fronteras establecidas en 1967.

La Administración norteamericana no descarta considerar otras fórmulas que sean también aceptables para palestinos e israelíes, pero ha dejado claro que cualquier solución, además de reconocer los derechos legítimos de los palestinos, tiene también que tomar en cuenta la seguridad del Estado de Israel. "El compromiso de EE UU con la seguridad de Israel es inquebrantable y nuestra amistad, profunda y duradera", declaró Obama, primero en su discurso ante la Asamblea General y después en su reunión con Netanyahu.

La propuesta de Sarkozy

"Yo creía hace un año y creo ahora que el pueblo palestino merece un Estado propio", manifestó el presidente norteamericano. "Pero también creo que la única paz auténtica solo la pueden conseguir los palestinos y los israelíes entre ellos. No hay atajos para terminar un conflicto que ha durado décadas. La paz no llegará por medio de declaraciones y resolución de la ONU".

Netanyahu aseguró que "el intento de los palestinos de ser miembros de la ONU no prosperará" y, aunque no negó el derecho que Obama les reconoció a tener su propio Estado, se mostró pesimista sobre la posibilidad de reanudar las conversaciones. "Ambos (Obama y él) estamos de acuerdo en que palestinos e israelíes deberíamos sentarnos y negociar. Yo creo que los palestinos quieren conseguir sus objetivos a través de la comunidad internacional pero no están preparados todavía para hacer la paz con Israel".

Ante el bloqueo existente, otros líderes han ofrecido vías alternativas para evitar el fracaso en Nueva York. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, propuso ante la Asamblea General que los palestinos sean ahora admitidos ahora como Estado observador y que se establezca un plazo de un mes para la reanudación de las negociaciones bilaterales entre israelíes y palestinos, seis meses para la obtención de un compromiso sobre seguridad y fronteras y un año para la firma de un acuerdo definitivo.

"Dejemos estos debates interminables sobre parámetros y empecemos una negociación con calendario preciso", dijo Sarkozy. Los palestinos se niegan a volver a la mesa de diálogo si Israel no paraliza antes los asentamientos y reconoce las fronteras de 1967, a lo que el Gobierno judío se niega. Por su parte, Israel no quiere plazos ni conclusiones preestablecidas, lo que supone el riesgo de volver a una negociación interminable y fútil.

EE UU dispuesto a imponer el veto

Mientras tanto, este impasse se prolonga ante la mirada impaciente de la población palestina y árabe. "Estamos haciendo frente a una elección muy difícil", recordó Sarkozy. "Cada uno de nosotros sabemos que Palestina no puede obtener un reconocimiento de su estatus como estado de pleno derecho de Naciones Unidas. Pero ¿quién puede dudar de que un veto en el Consejo de Seguridad puede provocar un ciclo de violencia en Oriente Próximo?".

EE UU no lo duda, pero ha advertido que está dispuesto a imponer su veto si es necesario, algo que Netanyahu elogió ayer como "una divisa de honor" de parte de Obama. Cuando se tiene a Obama como el presidente más antiisraelí de la historia y se habla del riesgo de que pierda gran parte de los votos de los judíos norteamericanos en las próximas elecciones, no puede permitirse el lujo de alimentar más sospechas sobre su apoyo a Israel.

La diplomacia norteamericana cuenta, sin embargo, con que, en el caso de fracasar todos los intentos de negociación y llegarse a una votación en el Consejo de Seguridad, los palestinos no tendrían los nueve votos que se requieren para que sea inevitable el veto.

También Netanyahu expresó ayer su confianza en que así sea. "Espero que habrá otros líderes en el mundo, líderes responsables, que seguirán su llamamiento (de Obama) y se opondrán a este intento de evitar las negociaciones de paz", declaró el primer ministro israelí. "Evitar las negociaciones es malo para Israel, malo para los palestinos y malo para la paz".

Abbas, que entregará la carta de solicitud al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, después de su intervención ante la Asamblea General, ha llevado demasiado lejos este pulso como para ceder ahora ante cualquier oferta. Necesita una propuesta muy favorable para dar marcha atrás. Netanyahu, a su vez, ha demostrado con creces hasta la fecha de que no es hombre que se asusta ante las presiones. Fue capaz de decirle "no" varias veces y en plena cara a Obama y es perfectamente capaz de macharse de Nueva York sin hacer una sola concesión, sean cuales sean las consecuencias.