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Judíos ucranianos niegan antisemitismo, pero temen guerra por Crimea

ABC - España 2014-03-17
iev.- Los judíos de Ucrania le tienen más miedo a un conflicto derivado de la crisis en Crimea que al supuesto antisemitismo que la prensa rusa atribuye a los militantes que instalaron un poder proeuropeo en Kiev.

El gran rabino de Kiev y de Ucrania, Moshe Reuven Azman, dijo el miércoles a la prensa que no ve antisemitismo ni en la Plaza Independencia de Kiev, donde se concentraron las manifestaciones, ni en la capital, ni en Ucrania.

"Hay que saber distinguir entre nacionalismo y nazismo", dijo.

Incluso, Dimitro Iarosh, el ambicioso líder del movimiento nacionalista de derecha Pravy Sektor, "dijo a los medios de comunicación que no era xenófobo", señaló el gran rabino.

"La semana pasada, junto a Vadim Rabinovich, presidente del Congreso judío ucraniano, llamamos a los jefes de la comunidad y a todos los rabinos del país y nadie señaló el menor comentario o manifestación antisemita", continuó Moshe Reuven Azman.

Interrogados por la AFP, tanto el presidente del Consejo Judío de Ucrania, Ilya Levitas, como el portavoz de la comunidad judía de Odesa, Berl Karpulkin, brindaron, sin dudar un instante, opiniones similares.

Ucrania, un país de 46 millones de habitantes, cuenta con la tercera comunidad judía de Europa, con más de 300,000 personas.

La historia milenaria de la comunidad judía en Ucrania ha estado marcada por periodos de prosperidad, pero también de persecuciones sangrientas que degeneraron en 'pogromos', en el siglo XIX y sobre todo a comienzos del XX.

La ocupación por la Alemania nazi causó alrededor de un millón de muertos entre los judíos, muchos asesinados por nacionalistas ucranianos, colaboradores de los ocupantes. La peor de las masacres, y la más conocida, es la de Babi Yar, en Kiev, en la que 33,771 judíos fueron asesinados entre el 29 y el 30 de septiembre de 1941.

Tras la caída y desmembramiento de la URSS, unos 250,000 judíos emigraron de Ucrania a Israel, en tanto el antisemitismo ha conocido un descenso gradual en el país.

Las declaraciones de los líderes judíos suenan como una respuesta a las advertencias de Moscú, que reprocha a Occidente su ceguera ante la presencia de extremistas entre los contestatarios de la plaza Independencia de Kiev, que propiciaron con su movilización la caída del presidente prorruso Viktor Yanukovich el pasado 22 de febrero.

De hecho, si existe, el antisemitismo es casi invisible en Ucrania.

El líder del partido nacionalista Svoboda, miembro de la coalición en el poder, Oleg Tiagnybok, figura en el segundo puesto en una lista estadounidense en la que figuran los antisemitas más destacados, a causa de declaraciones que hiciera hace una década atrás y que le valieran ser excluido de su grupo parlamentario.

Pero actualmente no se permite hacer en público el menor comentario que pueda traer recuerdos de aquello.

Tanto el rabino Azman como Karpulkin recuerdan que tras el único incidente en los últimos meses, en febrero, en el que unos desconocidos lanzaron un cóctel molotov contra una sinagoga de Zaporojie, en el sureste del país, los representantes del movimiento del Maidán fueron a ofrecer a la comunidad judía local la protección de su servicio de orden.

Ante el conflicto ruso-ucraniano en Crimea, la comunidad judía adopta una actitud prudente -la misma que la sociedad global ucraniana-, al afirmar que sobre todo desea que se evite la violencia.

"Estamos a favor de las negociaciones. Que los políticos se entiendan entre ellos. Nosotros oramos por la paz", dice el rabino Azman. Hombre de fe, recuerda que "el próximo regreso del Mesías pondrá fin a todas las guerras".

Krapulkin, por su parte, confirma que en Crimea también reina la calma entre los judíos, esto a pesar de que hace un par de semanas alguien pintó una esvástica en la sinagoga de la capital Simferopol. "Se ignora quién lo hizo, si fueron los pro o los antirrusos", señala.

PETICIÓN A VLADIMIR PUTIN

Sin embargo, un grupo importante de dirigentes de las principales organizaciones judías de Ucrania tomó posición la semana pasada con una petición al presidente ruso Vladimir Putin, en un tono muy agresivo.

"La convicción, mostrada en su conferencia de prensa, de que el antisemitismo aumenta en Ucrania no corresponde a la realidad", reza un pasaje de la petición, firmada entre otros por Iosif Zisels, presidente de la Vaada, la Federación de organizaciones judías de Ucrania.

"Eso quiere decir que usted elige de manera intencional mentiras y calumnias en lo que respecta a las informaciones sobre Ucrania", continúa, llamando a Putin a dejar "de interferir en los asuntos ucranianos y de animar al separatismo prorruso".