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La Yihad Mundial en las puertas de Israel

El Mundo - España 2014-02-19
SAL EMERGUI

Tras el cierre de la Conferencia de Ginebra sin hallar luz en el sangriento túnel sirio y el ataque terrorista en el Sinaí a escasos metros de su principal ciudad-balneario (Eilat), los israelíes ven con temor cómo Al Qaeda se agolpa en sus fronteras. La Yihad Mundial, presente en sus vecinos Siria, Egipto, Líbano y Gaza, se configura como la gran amenaza para Israel. "Lo que más nos preocupa hoy", revela a EL MUNDO un oficial de la Inteligencia.

El atentado cerca del paso fronterizo de Taba no sorprendió a la cúpula militar israelí que desde la caída del presidente islamista Mohamed Mursi ha estrechado la cooperación con la Inteligencia egipcia. Ansar Beit al Maqdis es un viejo conocido de Israel. No sólo ha disparado recientemente varios misiles contra Eilat sino que es el responsable-junto a un grupo palestino de Gaza- del atentado que en el 2011 mató a ocho israelíes. "El interés de Israel y Egipto es mantener la calma en el Sinaí y la frontera", nos comenta un miembro del Estado Mayor.

Con todo, su gran preocupación está al norte y se llama Siria. Los israelíes asumen con resignación que Bashar Asad seguirá al pie del cañón -nunca mejor dicho- y que los yihadistas aspiran a romper tarde o temprano la tensa calma en la frontera.

"Si observo el futuro de Siria y tiro una moneda, en cualquier caso sale negativo", valora el jefe del Ejército, Benny Gantz, consciente que ningún escenario le invita al optimismo. En Siria, luchan sus dos enemigos: el régimen de Asad del eje chií liderado por Irán y el grupo Hizbulá contra la amalgama suní de grupos yihadistas. Inspirados y en muchos casos instruidos por la red de Aymán al-Zawahirí, su slógan es simple: "Cuando acabemos con Asad, iremos a por los israelíes".

¿Qué le conviene a Israel?

¿A Israel le conviene Asad o Al Qaeda? Mientras algunos ministros responden que es "elegir entre la peste y el cólera", el responsable de operaciones militares, Yoav Har- Even, apunta: "Lo que nos conviene es un acuerdo político porque la inestabilidad incrementa la amenaza en nuestra frontera y alienta a los 20.000 miembros de la Yihad en Siria". Entrevistado por Yediot Ajaronot, no tiene dudas de que "cuando acaben de ocuparse de Asad, será nuestro turno. No han venido a Siria sólo a luchar sino a quedarse con una estrategia y visión. Están ya en el sur del Golán, en Deraa y preocupan mucho a Israel, Jordania y EE.UU".

Si toma el vaso medio lleno, Israel vive una situación geoestratégica positiva: ralentización del proyecto nuclear iraní (acuerdo diplomático), los problemas de Hizbulá (muere y mata por Asad), aislamiento de Hamas (enfrentamiento con Egipto) y por primera vez los ejércitos sirios y egipcios (enfrascados en sus guerras) no son amenaza real. El vaso medio vacío señala que el caos ha permitido la pujanza de la Yihad con más de 50 grupos armados en la zona.

"La presencia yihadista en Siria, no sólo en el Golán, es un gran peligro para Israel y otros países. Si logran controlar Siria, posibilidad hoy poco probable, significaría que un país estratégico cae en manos de la Yihad. Podría constituir Casus belli para Israel y otros actores regionales", afirma el especialista en Yihad y terrorismo, Yoram Schweitzer.

Este analista del Instituto de Investigación para la Seguridad Nacional (INSS, en inglés) explica a ELMUNDO que "la columna vertebral de Al Qaeda se debilitó tras los ataques contra sus líderes empezando por Osama Bin Laden pero supo aprovechar la Primavera Árabe para extender su poder". Schweitzer recuerda que "se dijo que la Primavera Árabe acabaría con Al Qaeda pero se ha convertido en su tabla de salvación aprovechando la inestabilidad en regimenes debilitados y llenos de armas. Al Qaeda intenta convertir la Primavera Árabe en Islámica".

Con motivo del 65 aniversario del Estado judío, al-Zawahirí regaló un video: "La Yihad contra Israel es una obligación de todo musulmán, sea palestino o no". Exigió infiltrarse en Siria para usarlo como plataforma contra Israel. "Si son tan crueles con otros musulmanes, imagínese lo que harían con los judíos", advierten en un país que se blinda como una fortaleza moderna.

Se llamen Jabhat al-Nusra (Siria), Ansar Beit Al Makdis (Sinaí), Brigadas Abdullah Azzam (Líbano) y Gish Al Islam (Gaza), los yihadistas ya saben lo que es lanzar proyectiles contra Israel. Quizá el prólogo de una nueva guerra, muy diferente a las anteriores, en Oriente Próximo.Tras el cierre de la Conferencia de Ginebra sin hallar luz en el sangriento túnel sirio y el ataque terrorista en el Sinaí a escasos metros de su principal ciudad-balneario (Eilat), los israelíes ven con temor cómo Al Qaeda se agolpa en sus fronteras. La Yihad Mundial, presente en sus vecinos Siria, Egipto, Líbano y Gaza, se configura como la gran amenaza para Israel. "Lo que más nos preocupa hoy", revela a EL MUNDO un oficial de la Inteligencia.

El atentado cerca del paso fronterizo de Taba no sorprendió a la cúpula militar israelí que desde la caída del presidente islamista Mohamed Mursi ha estrechado la cooperación con la Inteligencia egipcia. Ansar Beit al Maqdis es un viejo conocido de Israel. No sólo ha disparado recientemente varios misiles contra Eilat sino que es el responsable-junto a un grupo palestino de Gaza- del atentado que en el 2011 mató a ocho israelíes. "El interés de Israel y Egipto es mantener la calma en el Sinaí y la frontera", nos comenta un miembro del Estado Mayor.

Con todo, su gran preocupación está al norte y se llama Siria. Los israelíes asumen con resignación que Bashar Asad seguirá al pie del cañón -nunca mejor dicho- y que los yihadistas aspiran a romper tarde o temprano la tensa calma en la frontera.

"Si observo el futuro de Siria y tiro una moneda, en cualquier caso sale negativo", valora el jefe del Ejército, Benny Gantz, consciente que ningún escenario le invita al optimismo. En Siria, luchan sus dos enemigos: el régimen de Asad del eje chií liderado por Irán y el grupo Hizbulá contra la amalgama suní de grupos yihadistas. Inspirados y en muchos casos instruidos por la red de Aymán al-Zawahirí, su slógan es simple: "Cuando acabemos con Asad, iremos a por los israelíes".

¿Qué le conviene a Israel?

¿A Israel le conviene Asad o Al Qaeda? Mientras algunos ministros responden que es "elegir entre la peste y el cólera", el responsable de operaciones militares, Yoav Har- Even, apunta: "Lo que nos conviene es un acuerdo político porque la inestabilidad incrementa la amenaza en nuestra frontera y alienta a los 20.000 miembros de la Yihad en Siria". Entrevistado por Yediot Ajaronot, no tiene dudas de que "cuando acaben de ocuparse de Asad, será nuestro turno. No han venido a Siria sólo a luchar sino a quedarse con una estrategia y visión. Están ya en el sur del Golán, en Deraa y preocupan mucho a Israel, Jordania y EE.UU".

Si toma el vaso medio lleno, Israel vive una situación geoestratégica positiva: ralentización del proyecto nuclear iraní (acuerdo diplomático), los problemas de Hizbulá (muere y mata por Asad), aislamiento de Hamas (enfrentamiento con Egipto) y por primera vez los ejércitos sirios y egipcios (enfrascados en sus guerras) no son amenaza real. El vaso medio vacío señala que el caos ha permitido la pujanza de la Yihad con más de 50 grupos armados en la zona.

"La presencia yihadista en Siria, no sólo en el Golán, es un gran peligro para Israel y otros países. Si logran controlar Siria, posibilidad hoy poco probable, significaría que un país estratégico cae en manos de la Yihad. Podría constituir Casus belli para Israel y otros actores regionales", afirma el especialista en Yihad y terrorismo, Yoram Schweitzer.

Este analista del Instituto de Investigación para la Seguridad Nacional (INSS, en inglés) explica a ELMUNDO que "la columna vertebral de Al Qaeda se debilitó tras los ataques contra sus líderes empezando por Osama Bin Laden pero supo aprovechar la Primavera Árabe para extender su poder". Schweitzer recuerda que "se dijo que la Primavera Árabe acabaría con Al Qaeda pero se ha convertido en su tabla de salvación aprovechando la inestabilidad en regimenes debilitados y llenos de armas. Al Qaeda intenta convertir la Primavera Árabe en Islámica".

Con motivo del 65 aniversario del Estado judío, al-Zawahirí regaló un video: "La Yihad contra Israel es una obligación de todo musulmán, sea palestino o no". Exigió infiltrarse en Siria para usarlo como plataforma contra Israel. "Si son tan crueles con otros musulmanes, imagínese lo que harían con los judíos", advierten en un país que se blinda como una fortaleza moderna.

Se llamen Jabhat al-Nusra (Siria), Ansar Beit Al Makdis (Sinaí), Brigadas Abdullah Azzam (Líbano) y Gish Al Islam (Gaza), los yihadistas ya saben lo que es lanzar proyectiles contra Israel. Quizá el prólogo de una nueva guerra, muy diferente a las anteriores, en Oriente Próximo.